Un deseo por Navidad

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Liliana Raquel Hernández Zurita es Mexicana de nacimiento, con 36 años de edad es escritora de novela romántica independiente en Amazon Kindle Publishing, comenzó a escribir como un pasatiempo  [+]

Era una noche fría de invierno en Belfast, comenzaba a nevar, las calles lucían adornadas con luces de colores y por las ventanas se podían ver las decoraciones propias de la fiesta de Navidad, yo me encontraba en mi apartamento, un lujoso piso en una zona exclusiva de aquella por demás hermosa ciudad, siempre me han encantado estas fiestas, están llenas de magia, de fe, de esperanza, me encanta acostarme y a lo lejos ver las luces de colores que adornan la ciudad mientras el sueño me vence, mi apartamento cada invierno suele convertirse en una auténtica villa navideña, por doquier hay un adorno que me hace sentir que todo lo que desee con tan solo cerrar mis ojos y pedirlo con todo mi corazón se hará realidad. Y heme aquí, en esta noche fría de Nochebuena arreglándome para la Cena de Navidad en casa de la familia. La familia, odiaba la Cena de Navidad en casa de mis padres y no porque no quisiera estar con ellos, realmente los amaba, a ellos y a mis hermanos, pero odiaba a mis demás familiares que siempre esa noche desde cinco años atrás habían adoptado la costumbre de llevar a un invitado especial a la cena para presentármelo y a ver si así encontraba a alguien con quien pudiera tener una relación y porque no, con quien llegar a casarme ya que con 32 años encima era la única integrante de aquella familia que aún permanecía soltera y por consiguiente la única que no tenía su propia familia. -¡Listo! quede perfecta...... salí de mi habitación y camine hacia la sala e hice la misma rutina que hacía desde años atrás antes de salir a la cena, me pare frente al enorme Árbol de Navidad, lo mire fijamente, cerré los ojos y.... -Por favor que esta noche sea mágica......abrí los ojos, miré aquel árbol por unos segundos antes de irme, después tome mi abrigo y salí del apartamento......
Me dirigí a la que hasta hace ocho años atrás fue mi casa, en el camino pensaba quien sería el candidato elegido para mí esa noche... -Solo espero que esta vez no tengan tan mal gusto, aún recuerdo a Robert, ese hombre de 45 años que era realmente raro, porque la urgencia de encontrarme un marido..... no lo entiendo.... dije en voz alta negando para mí misma... Pronto llegue a casa, abrí la puerta pues aún conservaba las llaves de ella, entre y el barullo de la gente no se hizo esperar, como de costumbre era yo la única que faltaba, entre en el enorme salón, mientras todos decían en coro... -¡Llegaste!.... gritaron sumamente emocionados... -Buenas noches, ¡Feliz Navidad a todos!... traté de mostrar mi emoción con una gran sonrisa... -Feliz Navidad a ti también...dijo tía July Observé a mi alrededor para encontrar al susodicho que me acompañaría esa noche y mis ojos se clavaron en la mesa del comedor, donde se encontraba un hombre joven, bien vestido, alto y de cabello castaño que tomaba algunos bocadillos, él se encontraba de espaldas a mi.....y mientras lo observaba pensaba... -Al menos es joven....solo espero que sea inteligente....y si es apuesto esa ya será ganancia.... - Annie... mi prima Grace llamó mi atención... ya que llegaste tarde te presentare a un muy buen amigo al que invite a nuestra cena...ven conmigo... está en el comedor....con permiso familia, se las robo un rato.....dijo mientras le sonreía a mis padres y todos me miraban esperando ver mi reacción.......te encantara es un chico encantador... la emoción que desbordaba comenzaba a darme terror...
-Si tú lo dices.....añadí sin tanta emoción... Entramos en el comedor..... Peter te presento a Annie... mi prima... Aquel hombre elegantemente vestido volteo a verme y al verlo me quede sin poder emitir palabra alguna, era un hombre perfecto, de hermosos ojos grises, de mirada tierna y sonrisa encantadora, quede impactada al verlo, fue como si el tiempo se hubiese detenido en ese instante, como si de pronto sus ojos se hubieran convertido en un profundo océano que me invitaba a observarlo fijamente. -Annie ¿estás bien?...... preguntó Grace volviéndome a la realidad... -Perdón, no sé qué me paso, mucho gusto, Annie Adams... -Mucho gusto Peter Maxwell... dijo estrechándome la mano mientras me sonreía... -Bueno... creo que me llaman en la sala, los dejo un momento, enseguida vuelvo... Grace se marchó deprisa sin decir nada más... -Que buena excusa para dejarnos solos ¿verdad?... le sonreí un poco nerviosa, algo raro en mi... -Sí, no pudo ocultar lo obvio... creo que Grace ha decidido que tengamos una cita esta noche... sonrió con diversión... - Así parece... añadí, tomé unas cuantas almendras confitadas para restarle importancia a lo que había dicho... -Y bien, ¿a qué te dedicas?... preguntó... -Soy dibujante, un trabajo poco acreditado para una mujer, pero me gusta lo que hago, trabajo en una editorial, en el área gráfica y soy la encargada de
hacer los dibujos de los libros infantiles..... me encogí de hombros... -Muy interesante... dijo ladeando ligeramente la cabeza mientras me miraba con un brillo de alegría en sus ojos... -¿Y tú?... pregunté con curiosidad al notar su reacción... -Soy escritor, así que creo que ya tenemos algo en común..... -¿En serio?....esa sí que es una gran noticia....y qué tipo de libros escribes...... dije emocionada... -Novelas, mi pasión son las novelas, pero no te preocupes, cuando decida incluir algún grafico en ellas pensare en ti...dijo sonriendo... -¡Me encantaría! y ¿sería mucho pedir si en alguna ocasión me podrías mostrar alguna de tus novelas?, la verdad es que me fascina leer, así que estaría encantada de leerte... -Tenemos un trato... sonrió ampliamente... Todos entraron en el comedor y Peter y yo ya no pudimos seguir platicando, nos sentamos todos a cenar, mientras yo pensaba que esta vez el chico que había sido elegido por mi familia para ser mi compañía de la noche era perfecto, pues además de ser increíblemente atractivo lo mejor era que tenía cinco dedos más de frente, lo cual sin duda lo volvía mucho más interesante para mí, la noche paso muy rápido, más rápido de lo que yo hubiese querido, después de cenar todos nos sentamos en la sala, cerca del hermoso Árbol de Navidad que mamá había decorado de una manera sorprendente, abrimos los regalos y después de eso comimos pastel de frutas secas mientras algunos otros bailaban, pero el encanto tenía que terminar, poco a poco empezaron a despedirse mis tíos, primos y demás familiares que se iban
retirando, me despedí de mis padres, pues aunque podía quedarme en casa ya que mi habitación estaba intacta como si siguiera esperando que la volviese a ocupar, me agradaba volver a mi apartamento, a mi espacio, Peter se ofreció a acompañarme lo cual no me desagrado así que él y yo salimos de mi casa para dirigirnos a mi casa.....pronto llegamos..... -Pues muchas gracias por traerme hasta aquí..... mmm... ¿te gustaría pasar y tomar algo?.... pregunté con algo de indecisión... -Ok, está bien... sonrió... Nos bajamos del auto y mientras abría la puerta...... -Te gusta la Navidad ¿cierto?.... -¿Lo dices por los adornos?.... -Sí, se nota que te tomas mucho tiempo para esto... dijo observando las ventanas y el pequeño jardín de la entrada... -Espera a que entres, no has visto nada...... Entramos al apartamento... encendí las luces y..... -¡Wow!, me siento como en un cuento navideño... dijo riendo... me pregunto si también me encontraré aquí a Santa Claus y a la Señora Claus... Ambos reímos... -Sí, literalmente mi apartamento se convierte en una villa navideña en estas fiestas, amo la navidad, decorar el árbol, poner el nacimiento, en fin.... -Creo que no conocía a nadie que le gustara tanto esta época... -Y eso es malo... o bueno.... pregunté confusa haciendo una mueca... -No, está bien, y ¿puedo saber porque te gusta
tanto?.... preguntó con cierta curiosidad... Nos sentamos en la sala cerca del árbol de Navidad..... -Desde niña me gustaba ver como mi madre decoraba la casa y mi padre le ayudaba poniendo las luces de colores, caminar en las calles iluminadas y ver que las casas estaban decoradas me hacía sentir feliz, llena de amor, después cuando me vine a vivir acá; decoraba todo, no sé, tal vez para sentir el calor del hogar, y agarre una extraña costumbre... me levante del sofá y me pare junto al árbol de navidad... Peter me observaba detenidamente con un brillo especial en su mirada -Antes de salir a la cena de Navidad en casa de mis padres me paro frente a este árbol, cierro los ojos y cada año en esta fecha pido el mismo deseo..... -Y ¿puedo saber cuál es?.... -Pido que la Noche de Navidad se mágica... siempre he creído que esta noche tiene algo de magia... aunque por más que lo deseo... aun mi sueño no se cumple... supongo que aún no ha habido suficiente magia para mi... dije con cierta melancolía mientras una lagrima rodo por mi mejilla.... Peter se levantó del sofá.... tiernamente con su mano limpio mi lagrima y me beso con mucha ternura como nunca antes lo habían hecho..... -¿Sabes?... eres maravillosa... Me sonroje... -Y esta noche especialmente te ves hermosa... apenas te conozco... pero no necesito saber más de ti... me volvió a besar... me fascinas... Esa noche mi deseo se volvió realidad... hubo magia
entre Peter y yo y no solo eso.... hubo mucho amor... La mañana de Navidad... en mi recamara.... -Que hermoso es despertar a tu lado y tenerte en mis brazos...... -Más hermoso lo es para mí, hiciste mi sueño realidad, gracias... lo bese..... -Tus deseos se hicieron realidad porque tuviste fe, y la magia de la Navidad me trajo a ti, tu recibiste tu milagro, y yo.... -¿Y tú?... lo mire fijamente a los ojos.... -Yo creo que me enamore de ti... una lágrima rodo por su mejilla... Para mí fue inevitable no llorar, Peter y yo nos abrazamos muy fuerte y nos quedamos por largo tiempo sin decir más... solo acariciándonos... sintiéndonos.... Un año después de ese mágico día nos casamos, justo el día de Navidad, para recordar aquella hermosa noche en que nos conocimos.... Mi milagro de Navidad fue Peter Maxwell, me cambio la vida, me lleno de esperanza, de fe, pero sobre todo de amor, amor que fue correspondido desde el primer instante en que mi mirada se cruzó con su dulce mirada, ahora vuelve a llegar el invierno, y como todo lo maravilloso que me ha ocurrido desde aquella mágica noche espero que antes de Navidad tendremos en brazos al pequeño Peter, otro regalo de amor para seguir creyendo que la Navidad siempre nos traerá alguna sorpresa... es solo cuestión de creer...
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